Con 2 brazos, 2 piernas, 2 ojos, 2...
y ¿de coco? bien gracias. Eso fué hasta que llegó la psiquiatra.
Algo morboso, me encantan las mujeres, me vuelven loco de atar.
No te confundas, sigo sin dueña y seguiré. Soy indomable. O eso creo. Nadie sabe qué sucederá mañana.